Movilidad sin limites, ¿Qué tanto dependes de tu celular?
Normalmente en el camino de la casa al trabajo escucho las noticias, en particular las Panorama Informativo, en estas, existe la columna “La Vida Va” de Guillermo Ochoa, especialmente la del jueves pasado (5 de junio 2008) me dio mucha risa, pero también me puso a pensar.
Decía el Sr. Guillermo Ochoa que el llego a la tienda a querer comprar un teléfono que sirviera “solo para hablar”, y que los dependientes y clientes del lugar se le quedaron viendo como bicho raro. El les decía que nada más quería hablar con sus familiares y conocidos, que todo lo demás pues, no le importaba, y el resto de la gente lo recriminaba de que ¿como le haría entonces para saber su posición geográfica?, ¿como navegaría la web?, ¿como enviaría mensajes?, ¿tomaría fotos?, ¿oiría musica?, etc., etc., etc. Al final el dueño de la tienda ofrece buscarle un teléfono que solo sirva para hablar, pero que no creía que ese maravilloso aparato hubiese sido inventado todavía, “un teléfono que solo sirva para comunicarse, imagínese la cantidad de problemas que resolvería a la humanidad” (Los invito a oírlo para mejor referencia)
En mi particular opinion creo que el Sr. Ochoa tiene la razón, pero a la vez se equivoca, me explico.
Recordaran mis lectores que hace unos meses extravié mi celular, lo cual me acarreó un grave problema, ¡perdí todos mis contactos!, tenia en ese aparato números de personas que no puedo contactar de ningún otro modo y lo único que ahora puedo hacer es esperar a que ellos me llamen, para que así yo pueda volver a tener sus números. Otra cosa que me preocupó de principio era el hecho de que alguien lo “encontrara” y llamara a mi esposa diciéndole que estaba yo secuestrado, o bien que usaran las fotos que ahí estaban con motivos impropios, y una larga lista de preocupaciones más. Afortunadamente no paso nada de eso, “solo” cambio de dueño.
Adquirí como remplazo un Nokia N95, teléfono que tiene todo lo que menciona el Sr Ochoa en su columna y varias cosas más. Ahora me la paso usando el GPS para marcar en el mapa todos los puntos de interés propio en la ciudad donde radico, hago un poco de wardriving, y cuando localizo una red abierta chateo con alguno de mis conocidos que estén en linea (sin importarme por el momento la seguridad de mi login y password), mando y checo correos electrónicos, tomo fotos y videos de los niños, publico en mi cuenta de Twitter via SMS, escucho podcasts conectándolo a mi carro, hago y recibo llamadas manejando y un sinnúmero de acciones más.
Los teléfonos celulares se han vuelto una herramienta indispensable para millones de personas en el Mundo. “Me muero” fue la respuesta de un amigo al preguntarle que pasaría si perdiera su celular, esta respuesta es típica entre los más jóvenes (y los no tanto) que hemos aprendido a vivir y sufrir con esta tecnología.
Lo malo del asunto es que ahora dependemos totalmente de estos aparatos para comunicarnos con nuestros amigos y familiares, ya que casi nadie (por no decir que nadie) hace un respaldo de su agenda de contactos, y cuando los perdemos nos sentimos como si el Mundo se hubiese acabo en ese instante.
Así mismo hemos inventado una serie de necesidades que antes no existían, y que si no fueran por los mil y un funciones del celular, seguiríamos sin tenerlas. Lo malo es que a veces, estas necesidades se vuelven dependencias. Ahora cuando vamos a comprar un nuevo teléfono celular ya no nos fijamos en su calidad de recepción o alguna otra característica del “teléfono” lo que más nos importa ahora es cuantas funciones traigan, aunque estas que no tengan nada que ver con “hablar” o siquiera sepamos usarlas.
Algunas de estas funciones como las cámaras si las encuentro muy útiles ya que evita el que andes cargando varios aparatos, pero realmente, ¿que necesidad tenemos de revisar nuestro correo electrónico 15 veces al día?.
Es verdad que muchos de nosotros si tenemos necesidad de muchas de las funciones que los nuevos celulares nos ofrecen, de hecho estos aparatos han venido a remplazar a nuestras antiguas PDA’s y en algunos momentos cumplen funciones de laptop. Por lo menos para mi es muy útil en cuestiones de COMUNICACIÓN, que es el fin ultimo del aparato, pero que ahora no se limita a la comunicación oral, sino a la escrita via la web o por imágenes y video.
Así es como el Sr Ochoa tiene razón, ya que el celular en algunas ocasiones ha sido la causa de serios problemas (como que mi esposa me regañe por estar chateando o leyendo mi correo mientras estamos en algún restaurante :S ), pero a la vez, a algunos nos facilita grandemente la vida proporcionándonos en una manera compacta e integral herramientas que de todos modos usaríamos y cargaríamos a todos lados.
Me gustaría saber ¿a ti como te afecta la dependencia con el celular, o como le haces para no tener una?
Por lo pronto, habrá que preparase para la llegada el siguiente 11 de julio del nuevo iPhone a México, tal como nos reporta Mariano desde el WWDC. (Y te adelantamos aquí en el AulaTI [con un mes de error]) Ahora este ya es 3G e incluye un GPS, ¿que tantas nuevas necesidades más no traerá este gadget a los tecno-adictos?